El Cosmonauta narra la historia de Stan, el primer cosmonauta ruso enviado a la Luna, y su regreso a la Tierra más o menos extraño y ajetreado.

Si el argumento es por sí interesante, los detalles del proyecto también lo son. Algunos, muy importantes: todo el proyecto es Creative Commons (el material y la peli al final), cualquiera puede convertirse en productor comprando, por ejemplo, cualquier producto de su tienda (yo, puestos a buscar excusas, me he hecho con la Poética para Cosmonautas de Henrry Pierrot :), o en inversor, y participar en los beneficios.

Este sistema de financiación colaborativa llamado Crowdfunding me parece muy interesante. Llevo días hablando con alguna gente sobre el tema, intentando entender por qué no es la brillante solución a todos nuestros problemas.

Se me escapaban cosas como:

- La vinculación emocional casi obligatoria en todos los proyectos en los que estás dispuesto a colaborar de cualquier manera.

- ¿Es dificil de sostener? Lo fácil parece hacerlo funcionar puntualmente: un proyecto interesante, una buena idea... pero ¿por cuánto tiempo? ¿Sería un sistema que hiciera funcionar medios de comunicación, por ejemplo?

- La coordinación de las colaboraciones puede ser el infierno. Si la colaboración se limita a lo económico no parece tan complicado, pero cuando un proyecto está abierto, por ejemplo, a la opinión ¿la gente participaría? ¿cómo poner de acuerdo a los colaboradores?

Jero me habló el otro día de un montón de ideas que han salido adelante y otras que podrían funcionar. Prometo sobornarle para que escriba un post.